¡Basta ya! Despierta y muévete. El Cambio Social llega, con tu dignidad personal.

 

Mucho estamos viendo y viviendo en la sociedad en la que nos encontramos inmersos

Cada día más y paulatinamente aflora a la superficie una sensación diferente, algo que nos mueve, algo que surge de nuestro interior, de nuestras entrañas, ese algo es algo que nos conmueve y nos mueve de nuestro sillón, de nuestra zona de confort, ese algo es un grito de ¡Basta ya!.

La pura indefensión nos impulsa a salir a la calle a gritar; es un grito desgarrador por la experiencia en la que muchos nos encontramos. 

"La sociedad sale a las calles cuando el desequilibrio social es evidente".

Como los cimientos de una casa, en nuestra sociedad los cimientos se mueven. Nuestro tejido social se tambalea, las fuerzas ya no resisten sostener un peso que ya no nos corresponde. El peso del desequilibrio social, hace mella en la brecha de las diferencias. Los agujeros se abren y cada vez más sentimos que somos una sociedad porosa, sin solidez, más liviana y menos densa. Hasta ahora la densidad energética de la base, sostenía la densidad de la minoría de la punta de la pirámide. Cuando la sociedad se limpia, se regenera, se destruye para autoregenerarase de nuevo, la energía pasa de ser densa a una energía más liviana, limpia y de conciencia.

Ya no podemos permitir ciertos actos que hasta ahora pasaban inadvertidos, pues nuestras vidas, hasta hace unos años, más o menos eran aceptablemente satisfactorias dentro de sus límites; mas ahora en el estado social actual, se ha marcado un antes y un después, donde a muchos nos ha llegado mover ficha y salir de nuestra zona de confort, a veces sin querer, guiado por un nuevo camino de conciencia.

¿Qué es la conciencia? La conciencia es la capacidad de ver con los ojos del corazón.

Es la que nos permite discernir nuestro camino, nuestra senda por la que transitar, donde los valores personales se hacen y se establecen cada vez más firmes y más fuertes unidos al sentimiento de equilibrio y armonía internos manifestado a su vez en nuestro exterior.

Siempre han existido desequilibrios y seguirán existiendo, en tanto en cuanto, los sigamos manteniendo en nuestro interior. Las mareas sociales humanas que se están produciendo, son un reflejo de nuestros movimientos personales internos.

Nuestra sociedad pide y reclama ser escuchada, comprendida, arropada... pide tener las necesidades básicas cubiertas, vivienda, educación, sanidad, finanzas... ¡una vida digna en definitiva!

Estamos dejando y permitiendo que las fuerzas contrapuestas interactuen, se muevan, se coordinen y descoordinen, se reajusten y se reconozcan. El equilibrio social nace del equilibrio de estas dos fuerzas contrapuestas, el equilibrio de nuestra polaridad. Mientras unos reclaman el bien, otros hacen bandera del mal. Siempre jugando, siempre compitiendo... y mientras tanto, las personas cambiamos, lo pasamos mal, juzgamos, lo pasamos bien... depende de en que lado de la cuerda te coloques para tirar... pues cambiamos de bando constantemente hasta aprender a caminar en unidad. 

No existe malo ni bueno, son etiquetas colocadas para aliviar el peso, todo es positivo y necesario cuando se comprende su finalidad, son fuerzas de reajuste como las mareas del mar.

¿Qué podemos hacer entonces? ¿Cómo podemos cambiar nuestra sociedad?

Cuando dejemos de lamentarnos porque nos han quitado el caramelo y otro niño se lo ha llevado, podemos hacer dos cosas: llorar y quedarnos callados o reclamar lo que es nuestro. En definitiva, de forma asertiva, hacer uso equilibrado de nuestra dignidad personal. Nadie nos quita lo que no dejamos que se lleven. Nos lo quitan porque lo permitimos desde nuestra vulnerabilidad.

Seamos fuertes y firmes de convicciones, tiremos de la cuerda hasta que cada uno ocupe su lugar, hasta ajustar. Una cuerda donde existe un centro, donde todos ganamos sin competir más.

Avancemos en conciencia, avancemos en dignidad personal, hagamos que las experiencias sean dignas para todos por igual.

"Recuerda: Nadie te puede quitar lo que te corresponde, tu dignidad personal". 

 

Por una vida digna de igualdad. Por una sociedad digna y plural.

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