El sentido de la vida

El sentido de la vida, el norte, es lo que todos buscamos, el para qué de esta existencia, parece que nunca llegamos a ello si no es a través de la puerta del corazón.

 

Se nos han olvidado tantas cosas importantes, tantas que apenas recordamos para qué vivimos. 

Estamos inmersos en un mundo de fantasía, un mundo multicolor, lleno de información en muchos casos absurda e incoherente, que empaña nuestra verdadera sabiduría.

Muchas son las distracciones que usa la mente para tapar la verdadera puerta de la plenitud personal.

Hemos generado un universo paralelo inventado que parece y genera la sensación de bienestar personal, sin embargo en el momento que desconectamos esta máquina virtual a la que nos hemos enganchado, simplemente podemos ser conscientes del vacío interno que existe en nuestra vida.

Este vacío, es en el que en ocasiones nos perdemos y nos llena de pánico, pavor y miedo indagar. ¿Y digo yo? ¿no será que hace mucho que no miras? ¿no será que en este baúl está la verdadera respuesta de tu vida? se me agolpan muchas preguntas que hacerte, tantas como segundos tiene un día, tantas reflexiones que sería complejo transmitirlas… como resumen una sola pregunta. 

¿Cuál es el sentido de tu vida?

Esta es una pregunta, una reflexión para ti, para que pares, te encuentres, te conozcas, recuperes quien eres, y vivas enganchado a ti, a tu vida.

 

El sentido de la vida es diferente para cada uno de nosotros

 

No existen buenas ni malas respuestas, pero si hay una general para todos, el sentido de la vida es aprender, evolucionar, realizar la misión que traes, el propósito de tu alma para permitir tu evolución. Enriquecer tu camino a través del amor del corazón, para amarte cada día más y así mismo poder establecer relaciones basadas en el amor, la compasión y el bienestar. Lograr la plenitud de vida es diferente que un bienestar o una felicidad pasajera y efímera.

 

¿Qué ocurre cuando pasas del estado de felicidad a un estado de tristeza?

Simplemente son estados emocionales del ser humano. Sería como decir, qué le ocurre al planeta cuando tiene clima soleado o bien ocurren tornados y tormentas. En cualquier caso, ni nosotros ni la Tierra dejaremos de ser lo que somos.

 

Nuestra temperatura emocional marca nuestro estado anímico, nuestra plenitud marca nuestro estado evolutivo.

 

A mayor plenitud, mayor conciencia de Ser y por lo tanto mayor conexión con tu esencia, con quien realmente eres, un cuerpo unido a una mente, a un termómetro emocional y tripulado por el corazón, que a su vez está unido a un Todo, a una masa energética divina, el amor.

Todo esto y mucho más podremos compartir, sentir, vivir, buscar, encontrar en el próximo Curso Superior de Trans-Formación Personal que está a punto de comenzar.

Para más información e inscripciones https://anajesusmurillo.com/

Ana Jesús Murillo

Máster Coach de Aprendizaje Holístico.

Desarrolladora de Biviendo.

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