La Luz de la Conciencia

>LA LUZ DE LA CONCIENCIA

Criticas, rumores y distorsiones

Aquel que critica y rumorea, pensándose poseedor de la verdad, distorsiona la vida de aquel de quien habla y lo más grave aún, de su vida misma.

Surgen interferencias en el camino, señales que empañan la verdad, oscuridad pretendiendo apagar la luz.

Sin embargo hemos de saber, que la luz no es de bombilla ni de aparato eléctrico, la luz es de Dios y nadie tiene la potestad de tapar su verdad, su luz y su luminosidad.

Aquellos que viven en la ignorancia de la oscuridad, están clamando la ayuda a la luz. Es una llamada incesante de reconocimiento, de amor puro hacia los demás, algo íntimo y personal, indispensable para nuestro día a día.

Los rumores salpican y dañan cuando no son entendidos, pero benefician y sanan cuando somos conscientes de su procedencia y su para qué. La empatía es la facultad de comprensión y respeto hacia los demás. Aquel que rumorea, pide a gritos su reconocimiento ante los demás, bien dice la frase “aquel que más habla, es quien más razones posee para callar”.

Los rumores, críticas y cotilleos, no son más que peleas por el qué dirán, por la inconsistencia de un sistema que se desmorona, ante la verdad suprema.

Las máscaras desaparecen para dar paso a la verdad de los corazones.

Sólo el tiempo majestuoso, es quien es capaz de colocar las piezas en su orden correcto y la energía de la luz la que otorga un camino u otro.

Cada uno, nos hacemos paso ante la luz, solamente hace falta perseverar en la confianza de que ante la luz ya nada se esconde y ante la verdad las palabras callan, sólo los hechos hablan.

Un mundo sin críticas, ni juicios,

es un mundo de verdad,

de belleza y de bondad.

¿Y tú, en qué mundo vives?

La hipocresía es mentira, al igual que el no confiar en la verdad. El miedo es el engaño cuyo vehículo es el rumor, el temor a lo imaginario, a lo mundano, a lo bajo y al desengaño.

Los rumores no afectan sino cuando verdaderamente tocan el corazón. El corazón no entiende de límites y escucha el grito desgarrado enviado en el mensaje del rumor.

Todos nos creemos poseedores de la verdad y no existe nada más peligroso que este hecho, pues en su nombre se cometen actos capaces de dañar; y este mismo daño causado, es el que más tarde revierte como leal boomerang, cargado de odio, venganza y temor.

Más te diré una cosa, la verdad no se puede poseer, sino que la verdad ES.

La VERDAD, es río cristalino,

inagotable de sabiduría y de bondad,

fortaleza sagrada que acoge el alma,

cuna espiritual.

La VERDAD nos hace fuertes.

Capaces de comprender a aquellos que con sus palabras intentan mitigar la luz de quienes están a su alrededor, por no ser capaces de ver la suya propia y más aún porque no son capaces de creer que la poseen.

El rumor de la negatividad, se propaga cuan mecha prende el gas o cerilla enciende la vela, más el rumor de la positividad, una vez encendido es incapaz de dejarse apagar ni una sola vez más.

Una vez conocida la VERDAD del corazón, nadie puede apagarla, pues el corazón es LUZ DE DIOS y quienes son capaces de reconocerla, nunca jamás se atreverán ni siquiera a dudar de ella.

¡No dejes que apaguen tu VELA!, ¡Haz brillar la luz de la VERDAD!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *